Ontología, epistemología, metodología y otras cosas raras: conoce los fundamentos de la investigación social
Los términos investigación y método hacen referencia, en el primer caso, a un proceso de indagación o búsqueda con el propósito de responder una pregunta o interrogante; el segundo concepto, a un conjunto de pasos ordenados para realizar una actividad. Al unir estos dos términos se obtiene “método de investigación”, que se debería entender como un proceso de indagación o búsqueda ordenada o ejecutada a través de un conjunto de pasos bien definidos, cuyo propósito es la obtención de datos o información para responder una pregunta que usualmente se formula al inicio de una investigación científica. En los contextos académicos y universitarios, suele enunciarse bajo el término “metodología”, que no respeta la etimología, y más que una “ciencia o estudio del método”, se utiliza para representar un plural, de tal manera, “metodología” de la investigación, no define a una ciencia de los métodos de indagación, sino que denomina un conjunto de métodos o formas de hacer investigación, así mismo, el método o “metodología” de la investigación suele ir acompañado de manera explícita o implícita del término ciencia, con ello, se considera que la ciencia en tanto cúmulo de conocimiento cierto sobre la realidad física, natural o social, se construye, perfecciona y corrige a través de este quehacer ordenado de indagación llamado investigación científica, que no es más que la puesta en operación de ciencia como método científico.
Por ello, hablar de método científico, metodología científica, método
de investigación o metodología de la investigación, de acuerdo con el gusto, y alejándonos del purismo lingüístico, es referirse a una misma actividad que nos permite desentrañar los objetos de estudio, hilvanar datos relativos a un fenómeno para extraer conocimiento, la fuente ontológica y epistemológica de estas formas de aproximación a la realidad puede ser distintas pero se persigue lo mismo: el conocimiento. Del positivismo a lo fenomenológico o interpretativo, de la realidad pensada independiente a la dependiente, de la deducción a la inducción, de la generalización a la contextualización.
Desde el título, Investigar la comunicación: estrategias prácticas para formalizar un objeto de estudio, se advierte que el libro no es un manual general de métodos de investigación, sino uno particular, a pesar de los temas amplios que se abordan, relevantes para toda disciplina del comportamiento humano, pero que son dirigidos a la “comunicación humana”. La obra se estructura en tres apartados que agrupan trece contribuciones que se pueden leer por separado o en conjunto, de acuerdo con las necesidades de los alumnos que requieran iniciar su proyecto de investigación. Los capítulos se pueden considerar como un todo que escudriña las formas en las que se puede abordar actualmente la comunicación humana, incluyendo el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en la investigación.
Lemus-Pool, M.C. & Carro-Pérez, E.H (2025).
Investigar la comunicación: estrategias prácticas para
formalizar un objeto de estudio. Fontamara.




Deja un comentario